Elección en Venezuela... Causa Amonestación en Washington, D.C.

Activismo amonestadoPor: Jorge O. Martinez | Fotos de Facebook

El domingo 6 de Diciembre hubo elecciones legislativas en la nación suramericana de Venezuela, las que en opinión de muchos, produjeron resultados históricos porque finalmente la oposición conseguía quitarle la mayoría al partido oficialista con un resultado abrumador y desconcertante para el gobierno de Nicolás Maduro: La oposición consiguió la super mayoría del congreso al obtener más de 2/3 del Congreso.

Esa misma noche también ocurría un incidente en Washington que -en menor medida- ocasionó un pequeño terremoto social, el cual tuvo escasos efectos políticos, pero amplio alcance psicológico en la inmensa colonia Salvadoreña que reside en la región Metropolitana de Washington D.C., Maryland y el Norte de Virginia. 

Esa noche, activistas salvadoreños que apoyaban al gobierno de Nicolás Maduro se habían apostado frente a la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Washington D.C. para externar su apoyo. Una demostración nada inusual. 

Lo que transformó esa pequeña demostración en un incidente que corrió como el fuego en las redes sociales fue la participación de una empleada de la Misión Diplomática de El Salvador ante la Casa Blanca.

Ella no sólo estaba presente en una actividad de carácter político partidario de otra nación, sino que hasta vistió los colores venezolanos y enarboló la bandera de dicha nación.

Las acciones fueron captadas por los propios activistas y con orgullo (pero sin medir las consecuencias) publicaron las fotos en una de las redes sociales de mayor preferencia: Facebook.

Como es normal con la información en la actualidad, lo publicado se regó casi instantáneamente en el mundo cibernético y llegó más allá de la audiencia que se buscaba apantallar (otros simpatizantes de Maduro).

Muy pronto usuarios de todas las ideologías compartían y comentaban sobre las fotos que habían causado mayor impacto, pero no por las razones que esperaban los activistas, sino porque Irma Umanzor (conocida regionalmente también como Sonia Umanzor) reconocida dirigente del FMLN y activista del partido salvadoreño de izquierda en la región, y que labora en la Embajada de El Salvador ante la Casa Blanca en Washington D.C como el "Enlace de Asuntos Comunitarios en la representación de El Salvador en Washington", había sido fotografiada enarbolando y ondeando el Amarillo, Azul y Rojo de la Bandera Venezolana con tanto entusiasmo como si fuera la bandera nacional de El Salvador.

Los tiempos en las redes sociales se miden usualmente en milisegundo, segundos, minutos. Horas y dias ya son una eternidad.

En breves momentos esta empleada del Gobierno de El Salvador había sido condenada y sentenciada "culpable" por los usuarios de las redes sociales, que se dieron por ofendidos al ver que una empleada de la Embajada Salvadoreña (pagada por los contribuyentes salvadoreños para representar los intereses de El Salvador en EEUU), estaba apoyando a un partido político de otro país.

Con el objetivo de confirmar la autenticidad de la fotografía, contactamos a la Sra. Umanzor para que nos diera su comentario y reacciones. Ella atentamente respondió a la interrogante planteada por este medio, y aprovecho para ofrecer sus disculpas:

"Me gustaría pedir una sincera disculpa a las personas que se han sentido ofendidas con mi participación en el acto de solidaridad con Venezuela (aunque aclaro no fui a protestar por resultados de las elecciones, tampoco fui a ofender a este país). 
Lamentablemente, quienes han realizado críticas al respecto, lo han hecho de una manera inapropiada y hasta grosera, agrediéndome y ofendiéndome con argumentos en contra de mi persona, sin siquiera conocerme personalmente, y sin conocer el trabajo que he realizado con nuestra comunidad por más de 34 años, en los que he estado comprometida con apoyar las causas de nuestra población en este país. 
Estoy abierta a dialogar con cualquier persona que quiera hablar sobre el trabajo que desempeño con la comunidad, en un nivel de respeto y entendimiento, y no de insultos personales que únicamente reflejan desconocimiento y falta de argumentos en relación al trabajo que realizo, sino que pareciera que lo único que desean es destruir la imagen que tanto me ha costado construir."

Posteriormente se contactó a una de las voceras oficiales de la Embajada de El Salvador, la Sra. Ana Virginia Guardado Peña, para averiguar si las actividades que llevó a cabo la Sra. Umanzor son permitidas para los empleados de la Misión Diplomática cuscatleca o no, como alegaban muchos de los quejosos cibernéticos. 

La oficial aceptó las interrogantes planteadas para trasladarla a Relaciones Exteriores en El Salvador, y ofreció enviar la respuesta tan pronto se recibiera. En menos de 48 horas nos envió la siguiente respuesta:

"La señora Irma Umanzor desempeña funciones administrativas como Enlace de Asuntos Comunitarios en la representación de El Salvador en Washington, por lo que sus acciones se rigen bajo el Reglamento Interno de Trabajo y el Código de Ética del Ministerio de Relaciones Exteriores. Según el Reglamente Interno,  funcionarios y empleados deben "observar y mantener buena conducta en el desempeño de sus funciones en el lugar de trabajo y fuera de él, evitando cualquier acto que pueda causar perjuicio al prestigio e imagen del Ministerio". Su participación en un acto político de un tercer Estado ha sido considerado una  falta a estas disposiciones administrativas, por lo que la señora Umanzor recibió una amonestación escrita como primera medida en vista de que hasta la fecha contaba con un expediente limpio."

Sin duda alguna en el mundo internetizado del siglo XXI ocurren cosas inimaginables hace pocos años. El resultado de las elecciones Venezolanas además de haber propinado una derrota sin precedentes al Chavismo en Venezuela, sin quererlo o saberlo, termino causando estragos aun entre simpatizantes salvadoreños en Washington D.C., a miles de kilómetros de la nación petrolera. Un Butterfly Effect inesperado.

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